Después de un fin de semana con mucho trabajo, mientra cae la tarde en Rafaela, pensando ideas para subir al blog, al ver las cajas de Analucía recuperé en mi memoria y en mi corazón un hermoso poema de María Elena Walsh que le leía a mis pinulis cuando eran muy pequeñas.
Tengo deseos de compartirlo porque es sencillamente precioso-
Tengo deseos de compartirlo porque es sencillamente precioso-
En una cajita de fósforos - de María Elena Walsh
En una cajita de fósforos se pueden guardar muchas cosas.
Un rayo de sol, por ejemplo (pero hay que encerrarlo muy rápido,
si no, se lo come la sombra)
Un poco de copo de nieve, quizá una moneda de luna, botones del traje del viento,
y mucho, muchísimo más.
Les voy a contar un secreto. En una cajita de fósforos yo tengo guardada un lágrima, y nadie, por suerte la ve.
Es claro que ya no me sirve Es cierto que esta muy gastada.
Lo se, pero que voy a hacer tirarla me da mucha lastima
Tal vez las personas mayores no entiendan jamas de tesoros. Basura, dirán, cachivaches
no se porque juntan todo esto. No importa, que ustedes y yo igual seguiremos guardando
palitos, pelusas, botones, tachuelas, virutas de lápiz, carozos, tapitas, papeles,
piolín, carreteles, trapitos, hilachas, cascotes y bichos.
En una cajita de fósforos se pueden guardar muchas cosas.
Las cosas no tienen mamá.
En las cajas de Analucía también se pueden poner muchas cosas
ricas, linda y dulces.
Solo tenés que imaginarlo.
En una cajita de fósforos se pueden guardar muchas cosas.
Un rayo de sol, por ejemplo (pero hay que encerrarlo muy rápido,
si no, se lo come la sombra)
Un poco de copo de nieve, quizá una moneda de luna, botones del traje del viento,
y mucho, muchísimo más.
Les voy a contar un secreto. En una cajita de fósforos yo tengo guardada un lágrima, y nadie, por suerte la ve.
Es claro que ya no me sirve Es cierto que esta muy gastada.
Lo se, pero que voy a hacer tirarla me da mucha lastima
Tal vez las personas mayores no entiendan jamas de tesoros. Basura, dirán, cachivaches
no se porque juntan todo esto. No importa, que ustedes y yo igual seguiremos guardando
palitos, pelusas, botones, tachuelas, virutas de lápiz, carozos, tapitas, papeles,
piolín, carreteles, trapitos, hilachas, cascotes y bichos.
En una cajita de fósforos se pueden guardar muchas cosas.
Las cosas no tienen mamá.
En las cajas de Analucía también se pueden poner muchas cosas
ricas, linda y dulces.
Solo tenés que imaginarlo.
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